Gracias a vuestra ayuda, hemos recaudado el dinero necesario para colaborar en la construcción de una escuela en el desierto de Merzouga. A ella acudirán 65 niños bereberes que están sin escolarizar. La primera parte del proyecto, poner de acuerdo a todas las familias para organizar los grupos de trabajo, decidir cómo se van a llevar a cabo la obras y canalizar agua hasta la zona en la que se levantará el colegio, ya se ha hecho. Ahora están levantando la sala principal de la escuela y más adelante comenzarán con las cocinas y los servicios, cuya edificación se financiará con los 3.500 euros conseguidos.
8 de abril de 2011.- Hace unos meses os contábamos la realidad de los hijos de las 18 familias nómadas bereberes asentadas en el desierto de Merzouga (Marruecos). Un total de 35 niños y 30 niñas no van al colegio (el más cercano está a 20 kilómetros) y pasan el día corriendo detrás de los coches de los turistas para venderles fósiles.
Con el fin de aunar esfuerzos para la construcción de una escuela allí, el pasado verano las familias decidieron crear una Asociación, “La Casa de Los Nómadas”. La ONG Aisha Danza Alma, impulsora del proyecto junto con ellos, trasladó a Dar la necesidad de financiación que esta comunidad bereber tenía para poder construir el cole. El presupuesto necesario ascendía a 12.000 euros y desde Dar hemos querido colaborar con 3.500 euros, que se utilizarán en la construcción de los aseos, la cocina y el dispensario. ¡Y ya lo hemos recaudado!
La evolución de las obras ha sido imparable desde que iniciamos la causa. A finales de año se reunían todas las familias bereberes para decidir cómo iban a organizarse para levantar la escuela. Kristina Moreno, Presidenta de la ONG Aisha Danza Alma, nos resume el contenido de la reunión: “La asistencia fue muy numerosa, un representante por cada familia. Era la primera vez que los nómadas se unían para hablar del futuro de la asociación y de la escuela. Todos hablaban animosamente, con fuerza e ilusión, para construir los primeros cimientos de la escuela. El hecho de poder juntarlos a todos para que dialoguen de todo el camino que van a recorrer juntos ha sido muy gratificante. Ese día se consolidó fuertemente la unión de los nómadas para que ellos mismos tomen las riendas del futuro de sus hijos. Han expuesto los unos y los otros sus dudas e inquietudes así como las directrices a seguir en adelante. La voz de la mujer se ha podido también escuchar expresando sus ideas. La reunión terminó con mucha energía para impulsar el comienzo del proyecto escuela”.
Tras organizar los grupos de trabajo y elaborar los presupuestos de los materiales y transportes, comenzaron los preparativos. Traer agua para la futura escuela y para poder acometer la edificación era el primer paso. “Se ha realizado un surco en la tierra de 600 metros de largo, se ha metido el tubo y se ha tapado todo el trayecto. El agua viene del pozo más cercano al lado del Wadis (río seco que se llena de agua en época de lluvias o torrentes de agua)”, nos cuenta Kristina.
Ahora las obras ya han podido iniciarse. Primero construirán la sala principal y, más adelante, las cocinas y los servicios. En cuanto nos lleguen nuevas fotos desde el desierto las publicaremos en nuestra web. Mientras tanto, en nombre de estos niños a los que les habéis dado la oportunidad de salir del analfabetismo, os damos las gracias.


¡En marcha la construcción de la escuela del desierto!

















