Son muchos los voluntarios y cooperantes que trabajan o han trabajado en el orfanato de Meki, (Etiopía) donde viven 35 niños que han perdido a sus familias. Todos consideran esta experiencia como única y se han enamorado de la alegría que se respira en este centro de acogida, al que Dar también ha apoyado financiando el mantenimiento del huerto y el establo para que puedan seguir autoabasteciéndose. Hoy queremos que conozcas a tres personas: Begoña, Asumpta y Mar. Las tres han vivido en el orfanato de Meki, ¿quieres escuchar su historia?







Vuestras experiencias
Descubrió el trabajo de
Masé Bofill de 46 años es madre de dos niñas adoptadas de 15 y 13 años y tras ofrecerse como voluntaria para la Ong Infancia Sin Fronteras, conoció a Dani, un niño huérfano etíope que vino a operarse a España. Masé cuidó de él y en cuanto supo que Dani necesitaba quedarse un tiempo en España para recuperarse, ella ofreció su casa. Cuando tiempo después viajó a Etiopía para ver cómo estaba, conoció a Enatu, una niña muy cariñosa con síndrome de Down que padecía una cardiopatía y necesitaba ser operada. Casualmente Infancia Sin Fronteras le pidió de nuevo ser madre de acogida de esta niña. Masé describe su experiencia como un aprendizaje continuo, no sólo para ella sino también para sus hijas. 

